Lovers ♥




EnglishFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified

 

Language ♥

lunes, 6 de agosto de 2012

5. Believe in love ♥



Alguien me habló, ¿quién será? Últimamente no he hablado con nadie, quien puede ser, a lo mejor es el chico del paquete…
Mario: Hola
Yo: Hola. ¿Qué quieres?
Mario: Tranquila, solo quiero pedirte perdón.
Yo: ¿Perdón? ¿Qué hace un perdón? Absolutamente nada.
Mario: Me equivoque, pero me di cuenta, de que te quiero, te amo, solo a ti, y necesito que me perdones.
Yo: Mario, me dejaste por la que fue mi mejor amiga, diciéndome que ya no sentías lo mismo, que ya todo era diferente, y ¿quieres que te perdone? No puedo.
Mario: ¿Por qué no?
Yo: ¿Qué porque no? Pues porque me hiciste daño, me traicionaste, rompiste mi corazón, e hiciste que perdiera la confianza en el amor.
Mario: Perdóname, yo puedo hacer que todo eso cambie y vuelva a ser como antes.
Yo: Ya es demasiado tarde. Me voy. Nos vemos el lunes en clase
Mario: Por favor, piénsatelo, se que en el fondo quieres. Por favor.
Yo: Adiós Mario.
Mario: Hasta luego.
Pero como puede ser así, como puede usarme de esta manera. Sabe cómo me siento y ¿me dice todo esto? No puedo más. Mejor que baje haber si mamá ya llegó para ayudarla a preparar todo. Bajé las escaleras y pude ver como mamá estaba colocando las cosas en la cocina con Lucí.
Demelza: Mamá ¿necesitas que te ayude?
Madre: No cielo, ya hemos terminado, no era mucho.
Demelza: ¿Qué comeremos hoy?
Madre: Pizza.
Demelza: ¿Quieres que vaya llamando para que las traigan?
Madre: Si por favor.
Cogí el teléfono y marqué el número de una pizzería que está aquí cerca, y es muy rica, es italiana.
``Hola, buenas tardes, me gustaría pedir dos pizzas, una margarita y una marinera, y si puede ser dos panes de ajo´´ ``Claro, la tendrás ahí en 15 minutos´´ ``Gracias´´.
Volví a dejar el teléfono de donde lo había cogido, y subí a mi habitación. Dios mío, que complicado es todo. ¿A que había venido aquella conversación? Era todo muy raro.  Me tumbe en la cama, mientras aquellas palabras visitaban mi mente por segunda, o a lo mejor tercera, o incluso cuarta vez. ¿Y si era verdad? No, no iba a caer en el mismo juego de nuevo. 
Pum. Otra vez esa sensación. Otra vez esa sonrisilla que se dibuja en mi cara sin ninguna explicación. Otra vez esas ganas de abrazarte en cualquier momento. Pum. Millones de pulsaciones a la vez. Ganas de reírme y de llorar al mismo tiempo, ganas de comerme la vida yo solita y no dejar nada para los demás. De ser feliz, a tu lado. De dejar de pensar en lo que pasó, y empezar a pensar en lo que está pasando. Ganas de descubrir cosas nuevas de ti y disfrutar juntos. Ganas de bailar y de reír, de beberme el miedo junto a ti. Ganas de que nuestra historia vuelva a surgir. No, no voy a ser tan ingenua, no voy a volver a sufrir desde el principio. Todo acabó, el mismo lo dijo.
Lucía: Demelza, mamá que bajes que las pizzas ya han llegado.
Demelza: Ya voy princesa.
Baje las escaleras hasta llegar a la puerta donde se encontraba el pizzero.
Demelza: Espere un momento que voy a buscar el monedero.
Pizzero: Si no te preocupes.
Demelza: Aquí estoy. ¿Cuánto es?
Pizzero: 25,95€
Demelza: Aquí tienes.
Pizzero: Le devuelvo 4,05€
Demelza: Gracias, que pase buena tarde.
Pizzero: Igualmente preciosa.
Cerré la puerta y lleve las pizzas y el pan a la cocina, donde estaban mamá y Lucia preparando la mesa para comer.
Demelza: Aquí tienes las pizzas mamá.
Lucia: Pizza, pizza, pizza.
Demelza: Lucia, vete a lavarte las manos.
Lucia: Voy.
Mamà: …

No hay comentarios:

Publicar un comentario